LA EMBAJADA: Capítulo 11 Final: Quid pro quo

El capítulo 11, final de “La Embajada” nos pone de manifiesto que la honestidad es la excepción, y no la regla. Ser honesto en política te puede llevar a un abismo, por romper la dinámica de comisiones, favores mutuos, ayudas para concesiones, y ese submundo de corrupción tan proclive en la diplomacia.

A Papá embajador le han quedado 2 opciones, o entrar en ese juego, lo que atentaba seriamente con sus principios éticos, o tratar de denunciar a sus compañeros, bajo la amenaza de su hija Ester, condenada falsamente por tráfico de drogas.

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(Fuente: Antena 3)

Ha sido el amor lo que ha liberado a Ester. Los embajadores le enviaron el vídeo del chantaje a Roberto, el cual, enamorado hasta la médula, no ha dudado en ser testigo protegido, y contar la verdad, a pesar que ello le supondrá pasar un tiempo a la sombra, arrastrando a su hermano Eduardo y compañía.

Patricia, al verse acorralada, ha intentado un pacto, a cambio de contar que fue Eduardo quien mató a Schultz y a Romero, haciendo justicia de sus muertes.

El personaje de Sara, interpretado por Megan Montaner, ha sido el mejor parado, aunque su sed de venganza me ha sabido a poco, al quedar todo en un soborno a Eduardo.

Cabos sueltos de la serie:

La identidad de Carlos, el seducesuegras, personaje estrella de la trama, por el que la mayoría de la audiencia continuaba fiel, capítulo tras capítulo, ha quedado sin resolver. Es como si los guionistas se hubieran olvidado de esa trama desde hace varios capítulos. ¿Por qué se acercó al embajador, a través de su hija Ester? ¿Qué pretendía al seducir a Mamá embajadora? ¿Qué intenciones le llevaron a entrar en la embajada de Tailandia?

La hija de los embajadores, Ester, queda en la inopia, sin llegar a enterarse que su madre le levantó el novio; bastante tiene la chica con haber estado al borde de la pena de muerte, salvada in extremis. Si lo hubiera sabido, arde Troya. Sus dos amores, Carlos, queda alejado de su vida, y su héroe salvador, Roberto, en la cárcel.

Audiencia y ¿renovación?:

La audiencia del capítulo 11 marcó un 14,3% de share y 2.038.000 espectadores. Y la media de la temporada es de un 16% de share y 2.730.000 espectadores.

Hoy por hoy no hay confirmación de posible renovación por parte de Antena 3, si bien los datos de audiencia, nos hacen sospechar que no habrá. La no renovación de las series, empieza a ser una tendencia de moda, dejando a los espectadores en modo series interruptus, con tramas abiertas, que nunca serán resueltas.

El público empieza a indignarse, cuando una serie tras otra, van dejando las series inacabadas, fomentando que las audiencias de las nuevas series que vienen sean aún menores, porque muchos se sienten frustrados, y afirman en redes sociales que no se engancharán a ninguna más. Quizá la solución pase por elaborar temporadas con fecha de caducidad, terminando todas las tramas, para no dejarnos con más finales abiertos.

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3 comentarios en “LA EMBAJADA: Capítulo 11 Final: Quid pro quo

  1. De acuerdo con lo que dices sobre los cabos sueltos finales, lo de Carlos ha sido de juzgado de guardia.
    Por otro lado, me pareció muy cutre lo atropellado del final. Tenemos una serie de muchos capítulos para que pasen cosas y de repente en el último deprisa y corriendo en los últimos 15 minutos se soluciona todo. Y el desarrollo del final fue un poco grotesco. En un corto espacio de tiempo (¿media hora?) resulta que se dicta sentencia, la noticia llega a España, Verónica va al Ministerio, se contacta con la Casa Real, que habla (supongo) con el Rey de Thailandia,…En fin, todo demasiado atropellado y, lo que es peor, increíble. Lo

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